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En los últimos días, dos fallas eléctricas en la Ciudad de Buenos Aires provocaron siniestros que pusieron en riesgo a las personas que se encontraban en el lugar. Uno de ellos fue letal. Estos sucesos exigen la pronta implementación de regulaciones que establezcan normas de seguridad eléctrica en todo el territorio nacional.

En la Argentina, la electricidad es la principal fuente de energía que se utiliza en los espacios públicos y hogares: cada vez son más las construcciones nuevas que realizan instalaciones completamente eléctricas, especialmente por el bajo costo que reviste. Sin embargo, la atención suele estar puesta en cómo generar ahorro energético, descuidando los riesgos que implica cuando las instalaciones, los materiales empleados en su ejecución y los aparatos que se conectan a ella no son seguros o los adecuados.

 

Es que, el panorama eléctrico en nuestro país no es suficiente para prevenir estos siniestros: aún se encuentran instalaciones inseguras y desarrolladas con productos sin certificación -muchas veces colocadas por electricistas que no están matriculados- que no pasan por procesos de fiscalización adecuados y no cumplen con las condiciones establecidas por la Asociación Electrotécnica Argentina (AEA). Según las estadísticas de la Superintendencia de Bomberos de la PFA, solamente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante el período 2000-2010, el 34% de los incendios (se calcula que ocurrieron 4000 por año) fueron de origen eléctrico, cifra que se sostiene año a año. Además, encuestas realizadas por APSE, la Asociación para Promoción de la Seguridad Eléctrica, dan cuenta que el 70 % de las instalaciones en viviendas poseen al menos un criterio de seguridad insatisfecho.

 

En ese sentido, la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL), está trabajando en la redacción de una Ley de Seguridad Eléctrica a nivel nacional y alerta sobre la necesidad de efectuar la verificación del cumplimiento de las normas de AEA, APSE e IRAM en todas las instalaciones por parte de un escribano y un electricista matriculado al momento de efectuar operaciones inmobiliarias. Para ello, el electricista deberá certificar que los materiales, la instalación y sus componentes (puesta a tierra, disyuntor e interruptores, entre otros) sean correctos y el escribano deberá exigir dicho certificado con no más de 30 o 45 días de antigüedad en el momento de escriturar la venta o firmar el contrato del inmueble.

 

En cuanto a la ley, se requiere que establezca condiciones para la aptitud de las instalaciones en espacios públicos y privados, garantice el control efectivo de las mismas e impulse, entre otras cuestiones, la creación de un registro oficial de profesionales habilitados. Con ella, además, se evitaría la competencia desleal entre fabricantes nacionales, entre instaladores, y con productos importados que vulneran las barreras técnicas y se ofrecen a bajo precio pero con costos muy elevados en relación al daño que podrían ocasionar.

 

La provincia de Córdoba es pionera en esta materia y desde 2015 cuenta con una Ley provincial de Seguridad Eléctrica (N°10.281), que fue reforzada con multas más severas para quienes incumplan con estas normas. Para evitar estos accidentes, es fundamental que todos los municipios del país posean y garanticen el cumplimiento de estas regulaciones.

 

Desde sus inicios, CADIEEL está comprometida, a través de los sectores industriales involucrados con la seguridad eléctrica, a continuar peticionando y participando en distintos espacios que alienten a la generación y al perfeccionamiento de regulaciones que briden seguridad a los usuarios de productos eléctricos.

 

 

 

Acerca de CADIEEL

 

La Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) es una sociedad civil sin fines de lucro que congrega a las empresas industriales cuyas actividades se desarrollan en el territorio de la República Argentina y se relacionan con la producción de bienes que contengan elementos o partes mecánicas, eléctricas o electrónicas; de elementos o partes para software; productoras e integradoras de hardware o sistemas de software para plantas o redes que hagan uso de los rubros anteriores como así también de los servicios asociados. Desde 2004 representa a más de 2.200 industrias del sector electroelectrónico y luminotécnico, que emplean a más de 60.300 trabajadores de alta calificación técnico-profesional y que exportan productos tecnológicos de alto valor agregado a más de 60 países en los cinco continentes.