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 "El PBI per cápita a fines de este año será muy similar al que teníamos antes de que se iniciara la crisis financiera internacional en septiembre de 2008".

"En 2018, la economía argentina habrá concluido otra década perdida: el PBI per cápita a fines de este año será muy similar al que teníamos antes de que se iniciara la crisis financiera internacional en septiembre de 2008", así comienza el trabajo elaborado por Martin Rapetti, director del Programa de Desarrollo Económico del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

Para el economista "la contracción económica en curso se disparó a partir del freno del ingreso de capitales en mayo de este año".

A juicio de Cippec la retracción del financiamiento externo implica reducir el déficit de cuenta corriente, "la corrección involucrará una caída del gasto público y privado y, en consecuencia, una contracción en la actividad económica".

 

Respecto de la inflación estiman que "la inflación se acelerará" con la lógica consecuencia de la caída "del poder adquisitivo de los ingresos privados, el consumo y la inversión".

 

El trabajo demuestra que los ciclos de stop-and-go en el que se encuentra atrapada la economía argentina desde 2011. "Las fases expansivas del ciclo ocurrieron en 2011, 2013, 2015, 2017 -coincidiendo con los años electorales- y las recesivas en 2012, 2014, 2016 y, probablemente, 2018".

Los ciclos se explican, por un lado, por un alto nivel de gasto público y consumo privado y, por el otro, una limitada capacidad productiva de los sectores transables de la economía. Por esta razón "cada intento por expandir el gasto deriva en un faltante de dólares que conduce a una crisis cambiaria que interrumpe el crecimiento", aclara el trabajo.

 

Para Cippec, que sus trabajos tienen una mirada de mediano largo/plazo, la Argentina para tener un crecimiento sostenido se necesita "aumentar las exportaciones y la producción que compite con importaciones" para ello será necesario "mantener al tipo de cambio real en valores, al menos, como el actual y diseñar políticas específicas de estímulo a sectores transables primarios, industriales y de servicios". Será necesario también corregir "el sobredimensionamiento del gasto público y el déficit fiscal".