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Tiene un fallo a su favor, pero el Estado no lo cumple. Ahora quiere que el máximo tribunal fije monto, fecha y forma de pago.

Miguel Lifschitz, el gobernador de Santa Fe, reclama el pago de US$ 100.000 millones. 

El miércoles, el propio gobernador acompañará al fiscal de Estado provincial a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para exigir una fecha, un monto y la modalidad de pago sobre la deuda de coparticipación que el Estado Nacional mantiene con Santa Fe, saldo que -actualizado- supera los $100 mil millones y que se generó durante el kirchnerismo.

En noviembre de 2015, a días de haber sido electo el presidente Mauricio Macri, la Corte falló a favor de las tres provincias que habían realizado sus reclamos judiciales por no haber recibido durante años los fondos millonarios correspondientes por coparticipación: San Luis, Córdoba y Santa Fe.

"Confiaba en que este gobierno lo iba a pagar porque se había comprometido públicamente que se iba a responder a esa demanda y que se iban a buscar caminos de negociación para lograr un resultado. Lo incorporamos en el consenso fiscal, se convirtió en Ley en el Congreso Nacional y a pesar de todo esto no logramos una respuesta. Por eso pedimos a los ministros de la Corte que pongan un plazo perentorio e intimen al gobierno a dar una respuesta", dijo este martes el gobernador Miguel Lifschitz.

A valor histórico (noviembre de 2015) la deuda que la Nación mantenía con Santa Fe llegaba a los $ 23 mil millones. La Corte, con su fallo, abrió el camino para que provincia y Estado se pongan de acuerdo políticamente en cómo se iba a saldar.

Entonces, las fotos entre funcionarios nacionales y provinciales con este contexto se sucedieron en el tiempo. Sobraban promesas y buenas voluntades. Sin embargo, de cada reunión no salía nada en concreto. Nación reconocía $ 31 mil millones a pagar una parte con títulos a doce años y otra financiando obras. Pero a Santa Fe no le cerraban las actualizaciones.

A medida que el tiempo transcurría, con las devaluaciones de la moneda, esas deudas se agigantaron. Hoy Santa Fe reclama más de $100 mil millones.

"Nosotros aceptamos la posibilidad de que parte de la deuda sea resuelta con obras públicas del ámbito nacional pero discutíamos los mecanismos de actualización porque como los bonos y las obras se iban a desarrollar en el tiempo, lo que planteábamos era que tenían que tener un mecanismo de actualización y el gobierno se negaba a eso porque argumentaba que la inflación iba a ser del 15% y el próximo año iba a ser de un dígito pero la realidad mostró que no va a ser así", indicó Lifschitz.