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La AFIP intima a las empresas que pagaron menos IVA y les advierte que serán inspeccionadas.

No es necesario ser un excelso economista para concluir que 2.018 fue un año desastroso para la economía nacional. Sin embargo, cuándo los números no cierran, la AFIP parece estar obligada a potenciar la "caza en el zoológico". Así lo demuestran las nuevas intimaciones que ya fueron enviadas por el organismo de recaudación.

En las mismas se pone la mira sobre las empresas que pagaron menos IVA en el segundo semestre de 2018, "respecto del semestre inmediato anterior".

Apunta a quienes facturaron menos, un hecho lógico, si se tiene en cuenta la realidad económica del período bajo la lupa. Puntualmente, el organismo a cargo de Leandro Cuccioli les advierte a las empresas que pagaron menos IVA que se encuentran expuestas al inicio de una fiscalización o inspección por parte de los agentes de la AFIP.

La intimación de la AFIP recuerda que "si un contribuyente regulariza su situación mediante la presentación de la declaración jurada original omitida o de su rectificativa antes que se le notifique el inicio de una fiscalización quedará exento de responsabilidad infraccional".

En rigor de verdad, las empresas se encuentran en una encerrona complicada. Porque si dejan de realizar las presentaciones, el fisco los sanciona, cancelando su inscripción lo que imposibilita facturar. "Pero si presentan la declaración jurada, y no la pueden pagar, entonces se enfrentan a un juicio de ejecución fiscal, y a embargos de sus cuentas".Tampoco pueden omitir declarar sus ingresos, ya que con la generalización de la factura electrónica, el fisco conoce online lo que han facturado. Además, también conoce el monto de las facturas que han recibido de sus proveedores.

 

Esta flamante intimación se suma a la que ya fue enviada a los contribuyentes a través de la advirtiendo que tendrán prioridad de inspección si recurren a la Justicia para implementar el ajuste por inflación de los balances.

Desde el organismo fiscal se suele esgrimir que quienes tengan todo en regla no deben preocuparse por ser fiscalizados. Pero ser sometido a una inspección integral -que se suele prolongar varios meses y hasta años- realmente es un verdadero incordio para las empresas.

Además de la carga administrativa y la distracción de recursos que ello provoca en las compañías, también existe la posibilidad de ser sometido a reclamos arbitrarios por parte de los inspectores, ya que si no detectan algún ajuste muchas veces se niegan a cerrar la inspección.

Lo cierto es que, sumado al alza de la tasa de intereses para morosos, en Argentina conviven 163 impuestos. Así lo señala un reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que hace hincapié en la excesiva cantidad de tributos y detalla que apenas 10 de ellos resumen el 90% de la recaudación de todo el territorio.

El sistema impositivo argentino tiene potestades distribuidas entre los distintos niveles gubernamentales. De acuerdo al relevamiento, los municipios ocupan el primer lugar en relación a la cantidad de tributos. Estos acaparan un total de 82 de los 163.

El IARAF resaltó que, teniendo en cuenta la cantidad de instrumentos impositivos existentes y siendo que la recaudación efectiva se concentra en los primeros 10, hay que apuntar a un sistema que simplifique el esquema tributario.

Otro de los mayores obstáculos del sistema tributario argentino pasa por la gran cantidad de impuestos que se pagan por anticipado, completan desde el IARAF.

Se trata de aquellos impuestos cuya recaudación es realizada por agentes privados, función que el organismo de administración fiscal les delega bajo la creación de regímenes fiscales "de percepción" y "de retención".