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Por los altos costos laborales, las empresas desarman estructuras y ofrecen empleo freelance.

El empleo registrado en la Argentina viene siendo una de las grandes víctimas de la crisis económica. Según las últimas cifras del Sistema Integrado de Previsión Argentino (SIPA), entre abril y noviembre del año pasado se perdieron más de 172.000 puestos de trabajo.

Automotrices, alimenticias, supermercados, cadenas de electrodomésticos y casi todos los sectores clave de la economía enfrentan un escenario adverso: caída en ventas y suba de costos, un combo que se traduce en suspensiones, despidos y pago de sueldos en cuotas.

En este contexto, la modalidad "freelance" acentúa su crecimiento en el país. Básicamente, por dos motivos:

- Las empresas reducen costos laborales y pueden avanzar en proyectos con más agilidad a pesar de la crisis

- Los personas se hacen de un ingreso extra en momentos en que el bolsillo apremia y, además, logran flexibilidad en sus horarios

Esta modalidad se ve impulsada por las nuevas tecnologías. En este sentido, desde el World Economic Forum sostienen que entre el 20% y el 30% de la población activa de varios países desarrollados realiza tareas de modo independiente.

Estas cifras son validadas por UpWork, una de las plataformas online que reúne a la mayor cantidad de freelancers, desde donde señalan que más de la tercera parte de las personas adoptará este sistema en los próximos diez años.

Por cierto, a las empresas no les viene nada mal este tipo de contrataciones. Más aún en Argentina, donde la pesada carga tributaria hace que a una compañía tenga que pagar cerca del 50% por encima del sueldo neto en concepto de cargas sociales y aportes: si a un asalariado le abona 10 pesos en mano, el costo total compañía ronda los $15, sin contar aguinaldo ni plus vacacional.

 

 

Una de las alternativas a la que más se apela es la de abonar por proyecto. Si bien se iguala el "sueldo en mano", deriva en un ahorro de costos cercano al 50% para las compañías en concepto de obra social, seguro de riesgos de trabajo, sindicato, vacaciones, aguinaldo y licencias.

 

En este marco, el 53% de las firmas argentinas opta por sumar a trabajadores independientes para cubrir algunos de los puestos, al tiempo que nueve de cada diez gerentes de personal se muestran predispuestos a contratar freelancer.

En el país, hay poco más de 6,1 millones de empleados en relación de dependencia en el sector privado y cerca de 1,6 millones de monotributistas. Los expertos estiman que aproximadamente un tercio de ese total realiza tareas de manera freelance, y que gran parte de esas contrataciones se realiza de manera online. 

En Workana hay más de 200.000 trabajadores argentinos inscriptos, de los cuales el 53% son mujeres. Las tareas vinculadas con los profesionales independientes locales son:

- Diseño y Multimedia

- IT & Programación

- Marketing y ventas

- Soporte Administrativo

Gracias a las posibilidades que brindan la tecnología y el trabajo remoto, existe en la actualidad una generación de profesionales que realiza tareas desde el lugar que más se adecúe a sus comodidades.

Algunos de los aspectos más valorados son la flexibilidad horaria, el home office, los espacios colaborativos de coworking, la oportunidad de viajar y trabajar al mismo tiempo, el poder ser parte de una gran empresa sin tener que ir todos los días a la oficina, la elección de proyectos, la administración financiera y la organización del tiempo.

A la par de que las empresas buscan perfiles cada vez más capacitados, los profesionales independientes invierten en formación para adquirir nuevos conocimientos y ofrecer servicios de mayor calificación. Según Workana, el 92% de los freelancer en la Argentina se ha capacitado en los últimos 12 meses: la mitad invirtió más de 100 horas en actividades de formación.

Por el lado de las empresas y el propio Estado, se apunta a encontrar modelos regulatorios que logren un equilibrio entre la flexibilidad de estas modalidades de contratación y, a su vez, que los empleados no queden desprotegidos en cuestiones como licencias por enfermedad, vacaciones o jubilación.

También crece el home office

La opción freelance se diferencia del "home office" o teletrabajo ya que no hay una relación de dependencia, sino que el profesional es quien se hace cargo de su propia obra social y jubilación, adhiriéndose al Monotributo.

En muchos casos, algunos trabajadores independientes consiguen empleo con empresas del exterior, por lo que tampoco deben inscribirse en el régimen simplificado de la AFIP.