0
0
0
s2sdefault

En épocas de alta volatilidad cambiaria, buscan en el país mano de obra calificada a precios económicos.

Trabajar para empresas internacionales desde la comodidad del hogar es una tendencia que se consolida -con la crisis- entre jóvenes argentinos. La idea de buscar empleo fuera de nuestras fronteras es ganar en moneda dura. En promedio, un proyecto de corta duración se paga 205 dólares, mientras que trabajos de programación, arquitectura y otros de mediano plazo, oscila entre 10 mil y 15 mil dólares.

Un punto importante es el dominio del inglés. El dato toma especial relevancia si se tiene en cuenta que uno de los empleos más solicitados es la redacción de contenidos de todo tipo: académica, de reportes, de blogs, investigación y traducción, entre otras.

La barrera idiomática no solo que se ha achicado sino que en muchísimos casos desaparece, pudiendo las empresas contratar talento local, hablando el mismo idioma y manteniendo las mismas costumbres culturales a la hora de prestar y recibir servicios profesionales.

La mayor fuente de demanda de servicios profesionales de argentinos es Estados Unidos, seguido por Australia, Reino Unido en el tercer puesto y cuarto España.

India y Canadá están en el quinto y sexto puesto respectivamente. Ambos son mercados en constante crecimiento y con una gran demanda de recursos humanos para cubrir vacantes, especialmente en el área de tecnología y diseño.

 

Los pedidos más frecuentes están vinculados a empleos del rubro tecnológico, creativo y analítico. Todos estos países requieren argentinos para desarrollar, por ejemplo, análisis estadístico, programación de bases de datos, diseño gráfico, procesamiento de datos, diseño de eBooks, análisis de negocios, programación de asistentes virtuales, data entry y tareas en más de 1300 áreas de especialización.

También son muy requeridas las “profesiones emergentes”. Empleos vinculados a Machine Learning, Blockchain y Data Mining son opciones muy requeridas y con un futuro prometedor.