Es la comida más importante del día, por lo que la inclusión de lácteos, cereales y frutas es fundamental para el crecimiento de los niños. Cómo completar un buen desayuno con jugos y colaciones

La vuelta de los niños a la rutina supone muchas cuestiones más que aquello que responde exclusivamente a la educación. Otros factores, tan importantes y complementarios, resultan fundamentales para que los más pequeños rindan de la mejor manera y no sufran cansancio, fatiga o falta de energía a la hora de comenzar el año escolar.

El regreso de las vacaciones genera un nuevo cambio de hábitos. Entre ellos, la alimentación debe variar (en algunos casos en forma radical) debido a los horarios y tiempos que poseen los chicos para comer. En esta etapa de crecimiento es clave ofrecerles alimentos de buena calidad con todos los nutrientes, sin descuidar el aporte de proteínas, vitaminas, minerales y líquidos.

La especialista en nutrición Stefanía Sívori (MN 6343) aseguró que es "esencial planificar con antelación las comidas y colaciones para los recreos. También para los momentos en el que los niños se dirigen a realizar actividad por fuera de la escuela". Además agregó: "Con un buen desayuno los niños aprenden y juegan mejor, rinden más en la escuela y llegan con menos hambre al almuerzo".

Un desayuno y una merienda completa requieren de tres grupos de alimentos para ser completos: lácteos, frutas y cereales. "Es importante acostumbrar a los chicos a que desayunen todos los días, porque les permite recuperar la energía perdida por el funcionamiento de nuestro cuerpo durante la noche y además provee al organismo de energía para enfrentar el día que se viene".

 

"El calcio funciona como una especie de escudo protector en la prevención de obesidad e hipertensión arterial y es muy importante fomentar su consumo desde los primeros años de vida, ya que la máxima incorporación de calcio al hueso se produce en la edad escolar y en la adolescencia", dijo el nutricionista Sergio Britos, director de CEPEA y profesor asociado de la Escuela de Nutrición de la Universidad de Buenos Aires.

También las colaciones son una buena opción para completar un desayuno poco nutritivo. Turrón de maní, banana, barra de arroz o cereal con fruta, vainillas, ensaladas de frutas, frutos secos (almendras o nueces), frutas desecadas (damascos, ciruelas o pasas de uva), copos de cereal sin azúcar y cubitos o rollitos de queso.

 

Tres jugos nutritivos para comenzar la mañana

 

Tres variantes para combinar sabores y alimentos nutritivos, atendiendo los paladares más exigentes pero sin descuidar la inclusión de vitaminas y proteínas al organismo. Todo en base a la fusión de frutas y verduras en jugos y licuados.

 

Naranja y manzana

La primera aporta vitamina C, ayuda al cuidado de la piel, alivia la fatiga, y previene los resfríos. La manzana es rica en pectina, aporta ácido orgánico, estimula la digestión y también alivia la fatiga.

 

Naranja, mango y banana

Sumados a los beneficios de la naranja, el mango también aporta vitamina C y alivia la fatiga. Además fortalece la piel, las membranas, e incluso el sistema inmunológico, previniendo resfríos y otras enfermedades. En la banana, el potasio ayuda a reducir la presión arterial. Aporta vitamina B6 y fortalece el sistema inmunológico.

 

Manzana, pepino, limón y apio

 

Una tercera propuesta con la inclusión de vegetales, algo que los niños suelen rechazar en su alimentación. El pepino aporta potasio y alivia los edemas. El limón es una fuente natural de vitamina C y estimula la digestión. El apio, en cambio, aporta caroteno y mejora el metabolismo.