Cerca de 800.000 niños argentinos de entre 13 y 14 años sufren rinitis alérgica, según estimaciones compartidas por la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC).

El temor a engordar suele ser un pretexto frecuente para no dejar el cigarrillo, pero abandonar el hábito de fumar sin aumentar kilos no sólo es posible a través de cambios en determinadas conductas, sino que además es deseable para la salud.

El organismo destaca la importancia de controlar esta enfermedad, ante la reciente aparición de brotes en la zona sur de la provincia y por ser época del año en la que se realizan faenas familiares de cerdos.

 

Una gran preocupación de los padres primerizos es cómo asegurarse de que sus bebés duerman seguros. Pese a las campañas para reducir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), un reciente reporte publicado en la revista Pediatrics sugiere que este mensaje no siempre es tomado en cuenta.

Los primeros auxilios son los cuidados inmediatos que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas  antes de ser atendidos en un centro de salud. Tienen como propósito conservar la vida, evitar complicaciones, ayudar a la recuperación y asegurar el traslado a un centro asistencial.

 

Pokémon Go es sin duda, una sensación a nivel mundial, y desde que llegó en la noche del miércoles a la Argentina, acaparó la atención de medios y usuarios.

Durante el período escolar los niños están más expuestos a contraer enfermedades contagiosas. Algunas tienen su brote en el invierno.

Más de 170.000 personas diagnosticadas de cáncer hace 40 años en el Reino Unido han logrado sobrevivir a esta enfermedad, según un informe realizado por Mcmillan Cancer Support.

El Ministerio de Salud de la provincia reiteró, ante las bajas temperaturas, las recomendaciones a tener en cuenta para prevenir envenenamiento por inhalación de monóxido de carbono.     

“Respetarás tu parto” se llama el escrito que se viralizó por las redes sociales y que busca concientizar a las mujeres sobre los riesgos de esa práctica casera. “Nunca antes había tenido ganas de llorar de rabia”, describió