El Banco Central dispuso este jueves la fijación de un tope máximo a las tasas de intercambio, esto es, a las comisiones que los bancos emisores de tarjetas de crédito o débito cobran a los comercios por cada transacción realizada.

 

Para operaciones con crédito, el tope será del 2%, mientras que para débito se ubicará en el 1% a partir de abril próximo.

 

La tasa de intercambio es el componente principal del arancel cobrado a los comercios por la aceptación de pagos con tarjeta: por ejemplo, del 3% sobre la transacción que actualmente es el tope legal para cobros con tarjeta de crédito, el banco emisor obtiene aproximadamente entre el 2,7% y 2,9% del monto de la compra.

 

El objetivo de la reducción de la tasa de intercambio es, indicó el BCRA, "generar incentivos para nuevos ingresantes al mercado de la adquirencia, es decir, la búsqueda de comercios para que cobren con estos medios de pago".

 

Fuentes del Central indicaron a ámbito.com que "el nuevo esquema dará lugar a una mayor competencia en esa industria y a la "multiadquirencia", es decir, que un mismo agente adquirente ofrezca a comercios cobrar con varias marcas de tarjeta simultáneamente".

 

Actualmente, el procesamiento de cada plástico sólo puede estar a cargo de la propia empresa emisora. Eso no sucede en casi ningún lugar del mundo, en donde una tarjeta puede procesar el plástico de la competencia.

 

La autoridad monetaria recordó que "la regulación de la tasa de intercambio es una tendencia reciente en otras partes del mundo, como la Unión Europea, Australia, Canadá y - aunque para tarjetas de débito solamente- Estados Unidos".

 

 

Los topes de tasa de intercambio se irán reduciendo gradualmente de la siguiente manera: desde el 1° de abril próximo el tope tasa de intercambio para las tarjetas de débito será del 1% y para las tarjetas crédito del 2%. A partir de 2018 un 0,9% y un 1,85%, respectivamente; para 2019, un 0,8% y un 1,65%; para 2020, un 0,7% y un 1,5%; y para 2021 en adelante, un 0,6% y un 1,3%.