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Invertir en acciones requiere inmovilizar muchos pesos durante cierto tiempo. Como variante existe el maravilloso mundo de las opciones. Las mismas requieren de poco tiempo y poco capital para otorgarle al inversor una buena ganancia.

“El que apuesta al dólar pierde” fue una célebre frase de Lorenzo Sigaut, justo antes de una gran devaluación. Claro está, la historia argentina se encargó de marcar y remarcar lo errado que estaba el por entonces Ministro de Economía, más aún en los últimos años, con un 2018 y 2019 que vio al precio del dólar duplicarse de un año a otro. Pasamos de $20 a $40 y de $40 a $80. Por esta razón (y otras), es normal que quien tenga un sobrante de dinero busque transformarlo en moneda extranjera sin apostar a inversiones en moneda local.

Ahora bien, las acciones argentinas también son una alternativa a la hora de invertir, siendo un terreno en donde uno puede salir muy favorecido en un plazo relativamente corto (como también puede salir diezmado, lógicamente). El tema es que operar con acciones requiere a menudo el hecho de inmovilizar muchos pesos durante cierto tiempo, lo cual puede implicar también el ver cómo esos activos, medidos en dólares, se licúan ante una corrección del tipo de cambio.

Pero para ello existe una alternativa: el maravilloso mundo de las opciones. Las mismas requieren de poco tiempo y poco capital para otorgarle al inversor una buena ganancia. Spoiler alert: también pueden significar una enorme pérdida de dinero, porque en el mundo financiero las ganancias y los riesgos tienen una relación directamente proporcional.

Entonces, surge la primera pregunta. ¿Qué son las opciones?

Las opciones son derechos a comprar o a vender la acción de una empresa a un determinado precio, independientemente de cómo varíe la cotización de dicha acción en el futuro.

Si Domingo, por ejemplo, piensa que la acción de un banco va a subir, puede adquirir entonces una opción de compra del papel de dicho banco. No importa cuánto suba el precio de la acción, Domingo siempre va a tener el derecho de comprarla a un precio fijo. Si Felipe, por el contrario, piensa que la misma acción va a sufrir una calamitosa caída, puede adquirir entonces una opción de venta de dicha acción. Sin importar cuánto caiga el precio, Felipe siempre va a tener el derecho de venderla a un precio inamovible.

En cualquier caso, para adquirir la opción se debe pagar una prima, que va a depender del precio de mercado y de las expectativas respecto a la acción asociada.

A partir de ahí, aparece la segunda inquietud. ¿Cómo funcionan las opciones?

Una opción es un contrato por un tiempo determinado. Existen opciones a febrero, abril, junio, etc. Las mismas vencen el tercer jueves del mes en cuestión, pudiéndose operar con dicha opción hasta ese momento. Las opciones tienen una denominación que parece un tanto engorrosa, pero que encierra toda la información necesaria para el inversor.

Entonces, una vez que se compra la opción, se viene la tercera pregunta. ¿Qué se hace con la opción una vez que se adquiere?

Aquí existen dos posibles formas de actuar: ejercer la opción o venderla.

Ejercer es hacer uso del derecho. Cuando se ejerce, se compran las acciones al valor del contrato, sin importar el valor de mercado de la acción. En el caso del ejemplo, se pagan $102 por cada acción del BANCO GALICIA, aunque la misma cueste $120, $130 o $150. Por eso, la opción de compra (CALL) se adquiere cuando se piensa que la acción va a subir. Un detalle sobre ejercer: al momento en que uno ejerce, es necesario tener un capital significativo para pagar las acciones que se compran.

Vender, por otra parte, es entregar dicho derecho a otro inversor al valor de mercado de la opción. Aquí tampoco importa el valor de mercado de la acción, aunque es lógico que la cotización de una opción esté asociado, proporcionalmente, a la cotización de su acción correspondiente. Lo bueno de vender es que no se necesita disponer de capital, como en el otro caso.

Diferencias entre opción y acción

Lo que se necesita para ganar. Si se compra una acción, se necesita que la misma suba para ganar dinero. Si se compra una opción, dependiendo de si es de compra o de venta, una suba o baja de la acción generará ganancias.

El tiempo. Si se compra una acción, se puede mantener la misma en cartera por tiempo indefinido. Si se compra una opción, la misma tiene un vencimiento. Si no se hace nada con la opción, al vencimiento de la misma se pierde todo el capital invertido.

El volumen. La mayoría de las acciones tienen un volumen de operaciones significativo, a excepción de algunas del panel general. Las opciones son un mercado aún muy chico en Argentina y sólo algunas acciones (principalmente BANCO GALICIA) tienen opciones que tenga sentido adquirir. A modo de ejemplo, el 29/01 el 97% de las opciones operadas fueron del BANCO GALICIA (aclaración: GFG es la sigla del Grupo Financiero Galicia).

El capital a invertir y la ganancia/pérdida que se puede originar. El famoso ¡SHOW ME THE MONEY!

Como en una película de suspenso, lo más importante aparece al final: ¿Cuán diferente es comprar una opción que comprar una acción? ¿Cuánto se puede ganar? Para esto, nada mejor que la realidad y un ejemplo práctico.

Vamos a un ejemplo pasado. Es 7 de enero. Una persona cobra su sueldo, paga sus deudas y tiene unos $12.000 de sobra. Lee en un blog que va a andar bien la acción de Comercial del Plata. Puede entonces adquirir la acción de la empresa o bien la opción de compra de la misma (una CALL). No se decide y entonces pone $6.000 en cada alternativa.

La acción cuesta $2,27, por lo que adquiere 2.643 papeles.

Tiene varias opciones para comprar y se decide por la COMC1.85AB, que cuesta $0,62. Adquiere 9677 contratos. Por su denominación, esa opción es el derecho a comprar la acción de COMERCIAL DEL PLATA a $1,85 hasta el tercer jueves de ABRIL.

Supongamos que se fue de vacaciones y volvió el 30 de enero.

Se encontró con que la acción valía $2,41, lo que significó un aumento del 6%. En pesos, ganó $370.

Se encontró la opción valía $0,80, lo que implicó un aumento del 29%. En pesos, ganó $1740.

29% vs 6%. Nada mal, ¿verdad?

Si se quiere mirar de otra forma, invertir $2356 en la opción de COMERCIAL DEL PLATA hubiese generado la misma ganancia que invertir $12000 en la acción de la misma empresa. Ese es el mayor beneficio de una opción: se puede generar la misma ganancia pero con menos capital.

 

Lógicamente, si la acción baja, la opción va a caer en una cuantía mayor. Sin riesgos, no hay paraíso.

 Las opciones, encontramos entonces que tienen cosas buenas y malas.

 Ventajas

Se puede conseguir una muy buena ganancia en poco tiempo.

No se necesita mucho dinero.

Es uno de los pocos instrumentos que sirve en casos de caída de las acciones.

Desventajas

Pocas acciones tienen un volumen grande de opciones, lo cual implica dos cosas:

No se pueden vender las opciones cuando uno quiera, sino cuando exista demanda.

No se pueden comprar opciones de cualquier acción, sino sólo de unas pocas.

Es un tipo de inversión arriesgada. Se puede perder todo. Si, todo.

En resumen, las opciones son una excelente alternativa si uno quiere mantener sólo una pequeña porción de sus inversiones en pesos. A la vez, el inversor debe ser consciente de que puede lograr una tasa de ganancia muchísimo más alta que con una acción o con otra inversión menos riesgosa, al tiempo que no debe desechar la posibilidad de perder todo el capital invertido.

 Y no olvidemos nunca que en el mundo de los negocios, no se trata de tener o no tener razón. Sólo se trata de ganar lo máximo posible cuando se acierta y de perder lo menos posible cuando se está equivocado.