Lanzar una marca es como prepararse para dar una buena primera impresión. Las primeras impresiones son súper importantes: se hacen en una fracción de segundo y despiertan en la otra persona emociones y sentimientos conscientes e inconscientes en los que se basará para acercarse o distanciarse. En este caso, uno es la única variable que influye en cómo la otra persona lo percibe.

Al presentar una marca a millones de personas, la ecuación cambia; esto se debe a que son varios los encargados de interpretar una nueva marca y transmitir su significado. Por ello, es fundamental que las personas estén coordinadas y concentradas en un objetivo común: dar a conocer la propuesta de valor de la marca y dirigir el interés de la audiencia hacia ella.

En este artículo, describiremos junto a los especialistas de Taniebrand siete estrategias para mantenerse enfocado al lanzar una marca y no olvidar el objetivo común.

1.       Planificar con tiempo

La primera estrategia se constituye con un elemento clave e ineludible a la hora de lanzar una marca: la planificación. Si se busca causar una buena primera impresión no se puede dejar nada librado al azar. Es fundamental entonces planificar cada detalle con tiempo: estudiar el contexto, la audiencia y sus preferencias. Todas las variantes deben estar contempladas.

2.       Conocer al público

El objetivo final de una marca es siempre conectar con una audiencia o público determinado. Delimitar y estudiar los potenciales clientes de una marca es fundamental para descubrir la mejor forma de acercarse y conectar con ellos. Es importante priorizarlos y definir cuáles son sus necesidades y las posibilidades de satisfacerlas que tendrá la marca.

3.       Tener un objetivo claro

Al lanzar una marca, no se puede perder de vista la meta, el objetivo que se persigue: si se busca satisfacer una necesidad o solucionar un problema, así como conocer a la perfección de qué se trata el producto, saber qué es lo que se ofrece. Durante este proceso, todo debe articularse alrededor del consumidor: el objetivo es poder transmitirles a ellos de dónde se viene y cuál es la meta que se persigue.

4.       Delimitar el propósito

Esta táctica implica tener el claro para qué existe la marca, cuál es el impacto que se busca producir. De acuerdo con el área creativa de Tanie, el propósito es uno de los fundamentos principales al momento de crear una marca, es la manera de conectar tanto con el público objetivo como con los valores de la marca en sí misma. Una empresa que cuenta con un propósito claro tiene mucho futuro por delante.

5.       Crear una historia

Así como se debe delimitar los objetivos, la audiencia y el propósito de una marca, también es necesario tener una historia que sustente su identidad. Una buena historia humaniza la marca, la hace más personal y real, además de aportarle autenticidad y transparencia. Esto ayuda a la audiencia acercarse a ella, a crear un vínculo perdurable.

6.       Diseñar el plan de comunicación

Una vez que ya se ha delimitado todo lo anterior, llega el momento de diseñar un plan de comunicación. Esto servirá para saber cómo dirigirse a cada sector de la audiencia de la forma más adecuada. Así, se podrá planificar, además, los mensajes y acciones que se realizarán en el futuro.

7.       Comenzar por el interior

Los primeros en conectar con la marca deben ser los que trabajan con ella. Inspirar a los empleados para que sientan el espíritu de la marca es, probablemente, el desafío más importante para mantener el foco durante el lanzamiento. Solo así, podrán sentirse verdaderamente orgullosos de formar parte del proyecto y estarán en condiciones de transmitir el mensaje y la identidad de la marca.