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Una campaña para concientizar sobre la brecha entre hombres y mujeres en las tareas de la casa. Se trata de la iniciativa Casi un monumento, impulsada por Ayudín que busca reflexionar, concientizar y desnaturalizar conductas arraigadas por años.

 

La limpieza de la casa incide directamente sobre muchas cuestiones cotidianas. Por ejemplo, un hogar más limpio es más propenso a recibir visitas, lo que promueve la vida social y la amistad. Un espacio ordenado es clave a la hora de concentrarse para estudiar o trabajar. Investigaciones sobre el tema incluso dan cuenta de que si el lugar en el que viven es armonioso, las parejas tienden a tener más sexo.

 

En relación con esto, un informe de Global Home Index de 2017 analizó la cantidad de horas que las sociedades de distintos países dedican a las tareas del hogar. La conclusión fue que los argentinos son los que más tiempo invierten en la limpieza.

 

 

Todo esto es muy interesante y llamó la atención de Ayudín, que desde hace décadas está presente en el aseo de las casas de miles de familias. En medio de una ola feminista, que hace que se hable más que nunca de los temas relacionados con la mujer, la empresa se preguntó: si la limpieza es tan trascendental, ¿por qué la mayor carga de responsabilidad recae sobre una parte de la pareja?

 

Durante años se tomó como algo “natural” que fuera la mujer la que se encargara de todo lo relacionado con la casa. Con el paso del tiempo, ellas fueron cobrando más protagonismo en la vida laboral de la sociedad, pero eso no hizo que sus tareas en el hogar disminuyeran. La publicidad cooperó con este concepto al mostrarlas a ellas como las intérpretes indiscutibles de todas las campañas. Hoy en día, cada vez son más los hombres que se involucran activamente en estas cuestiones, pero la brecha sigue siendo grande. Con su iniciativa, Ayudín busca que se hable del tema y llegar a la igualdad, que dichas tareas sean equitativas.

 

Para plasmar estas ideas, nació la muestra “Casi un monumento”, con esculturas de la artista plástica Jowy Román, y curaduría de María Lightowler. Las estatuas pueden verse en la plaza República Federativa del Brasil (salida del subte H, Facultad de Derecho), del 10 al 14 de abril, y muestran tres diferentes situaciones cotidianas, representadas por una pareja, siempre la misma: lavar la ropa, limpiar el baño y pasar el trapo al piso. La figura de la mujer se muestra completa, pero a la del hombre le falta una parte, que representa la brecha. De la falta, nace el color, trabajado en resina, con capas que intentan mostrar que se trata de un proceso en construcción y que se aspira a que en un futuro, el vacío se cubra.

 

La campaña de Ayudín está basada en un estudio reciente de Opinaia, que indica por ejemplo que las mujeres en nuestro país dedican semanalmente un 50 por ciento más de tiempo a la limpieza que los hombres; que solo el 37 por ciento de los hombres hace estas tareas a diario; y que en 7 de cada 10 hogares en que conviven parejas las mujeres son las responsables de estas ocupaciones. Con respecto a las actividades, de cada 100 mujeres que limpian el baño, lo hacen 66 hombres; de cada 100 mujeres que lavan la ropa, lo hacen 67 hombres; de cada 100 mujeres que limpian los pisos, lo hacen 72 hombres; de cada 100 mujeres que limpian la cocina, lo hacen 74 hombres.

 

“En el 2018 se dieron muchos debates en torno a la equidad de género. Nos pareció interesante estudiar qué pasa con las relaciones en los hogares, puertas adentro y no puertas afuera”, explicó Guido Moscoso, gerente de opinión pública de Opinaia. “Lo que encontramos fue una importante brecha de género en la limpieza del hogar. Las mujeres le dedican más tiempo y son las principales encargadas. Sin embargo, para todos los argentinos limpiar es muy importante. Todos coincidimos en que tener un hogar limpio genera mayor felicidad, mayor salud, pero sin embargo no todos limpian de la misma manera”, agregó.

 

Por su parte, Gabriela Sánchez, directora de marketing de Ayudín y Clorox para Latinoamérica, destacó: “Los hombres y las mujeres argentinas son los que más tiempo dedican en el mundo a las tareas del hogar, de las cuales el 90 por ciento están relacionadas con la limpieza. Pero hombres y mujeres no lo hacen por igual. Según un estudio que se realizó en 3 mil hogares argentinos, las mujeres siguen siendo las responsables de estas tareas, dedican un 50 por ciento más de tiempo, y en 7 de cada 10 hogares ellas son las principales responsables. Nos parecía que estaba bueno empezar a hablar de esta temática”.

 

Hace varios días, en las redes sociales empezaron a circular videos de esta campaña, que llaman a la reflexión y apelan en parte al humor. Muestran a un hombre limpiando y pidiendo la aprobación de la mujer. “Te limpié la heladera”, dice él, por ejemplo, mientras da todos los detalles de la “proeza” que hizo. Dejó relucientes todos los estantes, se ocupó también del freezer y hasta movió el electrodoméstico para barrer detrás. Al escuchar, ella no responde. Quizás piensa en el “te” que empleó su pareja, cuando es claro que la heladera es de los dos. Se queda muda ante una frase dicha como algo excepcional, que en realidad debería ser la regla, mientras piensa: “¿Te tengo que hacer un monumento?” De ahí el nombre de la campaña, que busca promover la idea de que la limpieza en la casa no es responsabilidad de una sola persona sino de todos, y que lo que antes podía tomarse como una “ayuda”, hoy ya no está visto de esa manera. En Twitter, el debate a partir de estas imágenes fue interesante, con muchos comentarios que celebraban la iniciativa y algunos pocos que no parecían tan contentos con este cuestionamiento de las costumbres establecidas. “La recepción en general fue muy buena, se genera mucha conversación. El 70 por ciento de los comentarios son positivos, la gente está muy abierta al cambio. A algunos les cuesta un montón, pero simplemente empezar a hablar ya es un cambio”, indicó Sánchez.

 

 

Guido Di Risio, director de marketing de Clorox Argentina y Uruguay, se expresó en el mismo sentido al comentar que la idea de la campaña es poner en evidencia la brecha mencionada y promover el debate. “Es una reflexión y no una confrontación, por eso vamos por el lado del humor. Creemos que va a contribuir a que se siga hablando del tema, que ya esta instalado”, subrayó. También se refirió a las publicidades de productos de limpieza, que durante años tuvieron a la mujer como única destinataria y aseguró que esto está empezando a cambiar. “En los últimos comerciales de la marca el hombre empieza a jugar un rol protagónico, y la mujer también pero desde otro lugar. La sociedad está cambiando y las marcas se tienen que ir amoldando”, indicó.

 

La encargada de crear justamente los “monumentos” fue Jowy Román, que trató de concentrarse en mostrar un costado positivo a la situación, que apunte a que todo puede mejorar. A los hombres representados les falta una parte, tienen un vacío en el cuerpo relacionado con ese porcentaje menor de tareas que hacen en la casa en comparación con la mujer. “Quise transmitir que está en construcción, que ojalá en algún momento llegue al 100 por ciento. La unión hace la fuerza y está buenísimo que entre los dos puedan ayudarse y hacer las cosas más fáciles en el hogar”, explicó la artista.

 

El trabajo le llevó tres meses y medio, empezó con yeso y siguió con el relleno en resina. El color es el sello distintivo de la escultora y no quiso que quedara afuera, por eso lo usó para finalizar los contornos inconclusos de los cuerpos de los hombres, de los que surge el celeste, el violeta y el rosa. Un símbolo de optimismo al que se eligió dar preponderancia. María Lightowler, la curadora, también subrayó esta idea: “Hay muchos hombres involucrados en las tareas hogareñas y resta completar una brecha importante, pero que es mucho más pequeña que años atrás. La idea no es mostrar rivalidad sino impulsar que hagamos las tareas juntos”.