El conductor se quejó en una conversación de Whatsapp sobre el estado de los micros. Un mes después, morirían 12 personas en la ruta 33

 

"No le hacen mantenimiento adentro de la empresa, nosotros peligramos que se nos salga una goma, una rueda". Las palabras son de Gustavo Souza (48), uno de los chóferes de la empresa Monticas que chocó y murió el viernes pasado en el accidente vial sobre la Ruta 33 de Santa Fe, que dejó un total de 12 muertos y 34 heridos. El mensaje estremece ya que la principal hipótesis que maneja la Justicia es que el siniestro se produjo por la explosión de un neumático.

 

Souza le envió el audio de WhatsApp a uno de sus hermanos el 26 de enero de este año, luego que una unidad de Monticas se prendiera fuego al costado de la ruta 33, cerca de la localidad de Casilda.

 

"Es un coche 2014 ese, el 202, es una cosa de locos", sostiene el conductor en el mensaje. "No le hacen mantenimiento adentro de la empresa, así sabés cómo van a seguir, nosotros peligramos que se nos salga una goma, una rueda; esto es cualquier cosa", continuó.

En otra parte de la grabación, el profesional explicaba que "Monticas está mal mirado por la 33 de Rosario hasta Rufino, en todos lados", pero así y todo "siguen y siguen y siguen", pese a las advertencias e irregularidades en el servicio.

La conversación, difundida por el portal Rosario3.com, finaliza con otra sentencia premonitoria: "Y bueno, que se pudra todo. Que agarre otra gente el mando porque estos son muy inoperantes, muy inoperantes".

Y al final, se pudrió todo. Las presuntas irregularidades que ahora investiga la fiscalía y que era un secreto a voces culminó con el accidente fatal sobre el kilómetro 779 de la ruta 33, en la que dos micros de la empresa Monticas chocaron de frente. Ese desenlace motivó al gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz a tomar la decisión de rescindir la concesión del servicio de la compañía investigada a partir del 1 de enero, luego de que la Justicia allanara las oficinas corporativas y la clausura de los galpones.

 

La hija de Aníbal Pontel, el otro chofer fallecido, también lamentó la tragedia ante la prensa local y habló sobre las numerosas irregularidades: "Mi papá me contaba que muchas veces los pasajeros se la agarraban con él por el estado de los colectivos, pero él les explicaba que también lo afectaban que ponían en riesgo su vida".

 

Once personas seguían hoy internadas en distintos hospitales y sanatorios de Rosario y la región tras el choque del viernes pasado. Cinco de ellas están en un estado grave.

 

 

"Hay dos mujeres que están graves en la terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca). También hay otras dos personas heridas en estado crítico pero estable en el Hospital Provincial y otra en el Sanatorio Parque, derivada del Centenario", comentaron fuentes sanitarias a la prensa local.