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A pocos días de despedir el 2019 y darle la bienvenida a un nuevo año, cuáles son las premisas que marcarán el rumbo en el mundo del management y el liderazgo. Punto por punto, los aspectos y los emergentes que se impondrán próximamente.


A pocos días para encarar un nuevo año, es inevitable realizar un balance y establecer objetivos claros para el nuevo año que llega. A pesar de que los cambios suceden a pasos agigantados, el mundo de la gestión del talento no se modifica completamente de un año para el otro. Sin embargo, sí se profundizan algunos aspectos, se generan matices y comienzan a emerger otros novedosos.

Y es que las nuevas tecnologías, los cambios culturales y generacionales suponen un nuevo proceso que sugiere que las empresas y sus empleados proyecten y planeen de una manera diferente, cómo se combinará la forma en que trabajan y conviven empleados más flexibles con los tradicionales. La fuerza laboral en el año 2020 estará ocupada por cinco generaciones, lo que supone que las empresas trabajen de manera conjunta y diseñen estrategias que satisfagan las necesidades de las cinco generaciones poniendo el foco en el factor humano.

En este sentido, aquí las cinco principales tendencias que marcarán a la gestión del talento en el 2020. Estas son:

Cultura ágil, transparente, diversa e inclusiva

Este será el gran diferenciador: conectar el propósito personal con el organizacional. ​De este modo, comunicar la visión, los valores y los objetivos que impulsan al equipo (los miembros del equipo deciden la mejor manera de lograr sus objetivos), y construir una red de contactos e información que permita conectar a su equipo con el resto de los procesos de la organización.

Así se podrá impulsar la respuesta veloz a través de equipos pequeños y transversales en proyectos colaborativos, lo que habilita una comunicación rápida y en línea de arriba abajo, de abajo hacia arriba y de adentro hacia afuera, facilitando la toma rápida de decisiones dentro del equipo, sin la necesidad de esperar la aprobación de la gerencia.

Experiencias significativas del colaborador

Este punto es significativo, ya que el factor humano es una de las prioridades de la gestión del talento del año entrante. De este modo, cuidar al máximo y sorprender para bien a las personas que integran la organización con retroalimentación constante, para satisfacer no sólo a ellos mismos sino al cliente y al consumidor parece ser el camino indicado.

Así, a través de vivencias memorables, relevantes e individualizadas, ideadas con pensamiento de diseño de alto impacto, se simplificará la fidelización. Y es que es vital buscar experiencias significativas que sean gratificantes para el integrante de la organización. A partir de ahora son tres los planos a considerar: social (con los colegas), digital (tecnología a la que accederá) y contextual (espacio de trabajo).

Preparándose para el futuro del trabajo

Los modelos de atracción, aprendizaje y desarrollo evolucionan, se aggiornan a los nuevos tiempos a fin de reconvertir a cada persona y prepara para los desafíos futuros. Se rediseñan los puestos de trabajo para responder a las demandas exponencialmente crecientes. La empleabilidad (capacidad de tener trabajo en el corto, mediano y largo plazo) se convierte en la nueva responsabilidad social empresaria.

No es un dato menor que la fuerza laboral en el año 2020 estará ocupada por cinco generaciones, lo que supone que las empresas trabajen de manera conjunta y diseñen estrategias que satisfagan las necesidades de cada una, poniendo el foco en el equilibrio trabajo-vida.

De Big data a Smart Data:

Transformar la gran cantidad de datos -dispersos y poco sistemáticos- que ya existen sobre las personas en información para pasar a la acción es uno de los grandes desafíos. Eliminar prejuicios y tomar decisiones sobre el talento con objetividad, basadas en datos -disponibles y accesibles fácilmente-. Combinar arte y ciencia para medir mejor y generar los mejores resultados de negocio.

Tecnología aplicada a la gestión de personas

Automatizar todo lo automatizable y digitalizar todo lo digitizable para dedicar el tiempo y las energías para aquellas intervenciones de auténtico valor agregado humano. De “hacer digital” -tener dispositivos- a “ser digital”-actuar con mentalidad digital- es la evolución esperada. Chat bots e inteligencia artificial aplicados a diferentes procesos del viaje del colaborador, con una tendencia creciente a menos laptops/desktops y más smartphones/tablets.

Y es que la tecnología se renueva día a día. El impacto que genera esa transformación se palpa notoriamente en empresas y organizaciones que buscan adaptarse continuamente a los cambios e innovaciones tecnológicas que nacen de la mano de desarrolladores y emprendedores con sed de éxito.

Sintetizando, en tiempos de transformación digital, cada vez toma mayor protagonismo el factor humano, la auténtica ventaja competitiva. Es así que la conducción de gestión del talento no es solo un invitado circunstancial, sino que pasa a ocupar un lugar clave -y permanente- en la mesa de decisiones empresariales.

A pesar de que el 2019 fue un gran año para abordar y profundizar el liderazgo, el 2020 estará marcado por novedades así como por las tradicionales premisas que buscan que la gestión del talento conduzca a la organización a cumplir con los objetivos, sin dejar de lado el propósito personal de cada colaborador.

*Alejandro Melamed es contador público y doctor en Ciencias Económicas (UBA) y especialista en Recursos Humanos. Autor de varios libros entre ellos Diseña tu cambio (2019) y El futuro del trabajo y el trabajo del futuro (2017).