“Lavarse las manos con jabón es una de las cosas más baratas y efectivas que se puede hacer para protegerse y proteger a otros contra el coronavirus, así como de muchas otras enfermedades infecciosas”, ha indicado el director de programas de UNICEF, Sanjay Wijesekera. “Sin embargo, incluso este paso más básico está simplemente fuera de su alcance”, ha lamentado.

En este contexto, UNICEF también ha recordado que el lavado de manos es clave para proteger a los trabajadores de la salud de las infecciones y prevenir la propagación del Covid-19 y otras infecciones en los centros de salud.

"A medida que la respuesta del coronavirus afecta a los servicios de salud en los países afectados, la práctica de lavarse las manos con jabón es aún más importante para prevenir enfermedades respiratorias y diarreicas comunes", ha especificado la agencia dependiente de la ONU.

Sólo tres de cada cinco personas en todo el mundo tienen instalaciones básicas para lavarse las manos, según los últimos datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, que ha instado a “renovar” los esfuerzos para proporcionar acceso a “esta intervención básica de salud pública en todo el mundo”.

En muchas partes del mundo, los niños, los padres, los maestros, los trabajadores de la salud y otros miembros de la comunidad no tienen acceso a instalaciones básicas de lavado de manos en el hogar, las instalaciones de atención médica, las escuelas o en otros lugares. De hecho, casi las tres cuartas partes de las personas en los países menos desarrollados carecen de estas instalaciones básicas.

Además, el 47 por ciento de las escuelas carecen de instalaciones para lavarse las manos con agua y jabón, lo que afecta a 900 millones de niños en edad escolar. La mitad de las escuelas en los países menos desarrollados no tienen lugar para que los niños se laven las manos.

Asimismo, el 16 por ciento de las instalaciones de atención médica, o alrededor de una de cada seis, no tienen baños funcionales ni instalaciones para lavarse las manos en ninguno de los puntos de atención donde se trata a los pacientes, según los datos recopilados por el organismo.

Por otro lado, las poblaciones urbanas están particularmente en riesgo de infecciones respiratorias virales debido a la densidad de población y las reuniones públicas más frecuentes en espacios abarrotados, como mercados, transporte público o lugares de culto.

En este sentido, las personas que viven en barrios marginales pobres urbanos, "la peor forma de asentamiento informal", ha precisado UNICEF, están particularmente en riesgo. "Como resultado, el lavado de manos se vuelve aún más importante", ha aseverado el organismo.

LOS PAÍSES EN DESARROLLO, LOS MÁS AFECTADOS

En África subsahariana, el 63 por ciento de las personas en áreas urbanas, o 258 millones de personas, no tienen acceso al lavado de manos.

Alrededor del 47 por ciento de los sudafricanos que viven en las ciudades, por ejemplo, o 18 millones de personas, carecen de instalaciones básicas de lavado de manos en el hogar, y los habitantes urbanos más ricos tienen casi 12 veces más probabilidades de tener acceso a estas instalaciones.

En Asia central y meridional, el 22 por ciento de las personas en las zonas urbanas, o 153 millones de personas, carecen de acceso al lavado de manos. Por ejemplo, casi el 20 por ciento de la población india, 91 millones de personas, no tienen con qué lavarse las manos en sus hogares.

Además, en Asia oriental, el 28 por ciento de los indonesios urbanos, 41 millones de personas, y el 15 por ciento de los filipinos urbanos, o siete millones de personas, tampoco tienen acceso a estas instalaciones.