Se lleva a cabo hasta 6 de marzo, con actividades en diferentes efectores provinciales.

 

 

El Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe, a través del Programa de Enfermedades Crónicas No Transmisibles de la Dirección de Protección y Prevención de la Salud, lleva a cabo en hospitales y centros de salud distintas actividades con motivo de la “Semana de la sensibilización sobre la sal”, que se desarrolla hasta el 6 de marzo.

 

En esta oportunidad, el objetivo es concientizar sobre la sal que no vemos pero percibimos en el sabor del alimento ya que está incluida sobre todo en aquellos productos industrializados y procesados, incluso en algunos que no tienen necesariamente un sabor salado pero contienen algún aditivo con sodio en su composición.

 

La Semana de sensibilización sobre la sal tiene lugar con el incentivo de la organización Acción Mundial de Sal y Salud, y Acción Latino Americana de Sal y Salud (ALASS), y cuenta con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La sal es un compuesto de sodio y cloro, ambos, minerales necesarios para el organismo en cantidades normales.

En muchos países de la región, el 75 % de la sal proviene de alimentos como el pan, los fiambres y embutidos, las pizzas y sopas deshidratadas, los caldos en cubos, las salsas comerciales, etc. razón por la cual se recomienda leer los rótulos de los alimentos y elegir aquellos con menor contenido de sal.

 

El rótulo es toda inscripción, leyenda o imagen adherida al envase del alimento cuya función es brindar al consumidor información sobre las propiedades del mismo. Esto permite conocer si contiene o no sal agregada en su composición a partir del listado de ingredientes declarado y de los valores de sodio indicados.

 

 

Si bien se deben llevar hábitos alimentarios saludables para reducir el consumo de sal diariamente -y como resultado de esto, disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión- lo más relevante a tener en cuenta es que no hay que dejar de consumir sal, sino que hay que disminuir su cantidad, siempre y cuando no haya alguna enfermedad que determine lo contrario.