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Hoy es algo normal hacer los cumpleaños de nuestros niños en un pelotero, en mi infancia se hacían en nuestras casas donde las madres y abuelas cuidaban aproximadamente a 30 chicos ávidos de jugar y comer como termitas.  En mi caso,  mi mamá me dejaba elegir la decoración y la torta que quería, creo que ahí comenzó mi amor por los eventos organizando mis cumpleaños, incluyendo todos  los detalles de mis 15 .

Con mucha emoción elegía los colores de papel crepe para hacer las guirnaldas, los globos y decoración de la torta, que forrada en pasta ballina siempre contaba con algunas figuras o flores de azúcar.  

Esperaba ansiosa el día que mi mamá decía: “Ivana, vamos a comprar las cosas para tu cumple”, recuerdo que era un gran trabajo en equipo (aunque la que se quedaba hasta la madrugada era ella). Creo que ahora las cosas cambiaron un poco, las mamis tienen poco tiempo por su trabajo y hacen lo que pueden, pero  esas cosas no se olvidan,   son recuerdos que los cuento con mucho amor.

Desde aquella época y más,  las fiestas de niños son temáticas, hoy encontramos Super Héroes, Dibujitos, y hasta personajes de la historia etc. Lo bueno positivo es que ahora, haciendo la fiesta en el pelotero, disponemos de pocos lugares para decorar, antes era toda la casa.

Esto facilita las cosas: Existen los  puntos focales, esos rincones que se pueden personalizar a gusto de los cumpleañeros, por ejemplo:   las mesas y el sitio donde va la torta, es lo más recomendable y hasta económico, con una buena torta temática,  algo de deco (globos o banderines) y listo. Tal vez para los que no se dan mucha maña pueden recurrir a un profesional y pedirle lo que necesiten e ir al pelotero o salón y decorárselos, así pueden disfrutar el día y ocuparse del cumpleañero.

Y como para que las mamis tengan algo de esa magia que vivía con la mía, ellos pueden ayudar con las sorpresitas, aunque hagan un poco de lio es lindo o escribir su nombre la invitación para los que no saben escribir bien y sino toda la tarjeta.