El objeto, de unos 5.800 kilómetros cuadrados y más de un billón de toneladas, es considerado uno de los desprendimientos más grandes del continente blanco.

 

Un témpano de 5.800 kilómetros cuadrados que mide 29 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires, y es casi tan grande como la isla Soledad de las Malvinas, se desprendió de la Antártida y navega a la deriva, informaron científicos del "Proyecto Midas" que vigilaron su evolución.

 

Los expertos en estudios antárticos de la universidad galesa de Swansea, en el Reino Unido, indicaron que el desprendimiento se produjo entre el último lunes y esta mañana, cuando la enorme masa glaciar se separó del segmento Larsen C del continente blanco.

 

Por su parte, el glaciólogo argentino Sebastián Marinsek, jefe de Glaciología del Instituto Argentino Atlántico, precisó en diálogo con Télam que el témpano que se desprendió "está a la deriva " y que es "un fragmento del frente de la barrera de hielo Larsen C". Marinsek expresó que la dirección que tome "depende de la corriente, o puede ser que en algún lugar encuentre una zona menos profunda y quede detenido o no, o que al ser una masa muy grande se fragmente o se derrita, son cosas que hoy no se pueden afirmar, no se sabe".

 

 

 

 

Lejos del récord

 

Aunque el A68 ha entrado en la lista de los diez bloques más grandes registrados, se queda aún lejos de los 11.000 kilómetros cuadrados que tiene el iceberg B-15, que se separó de la plataforma antártica Ross en 2000 y cuyos fragmentos lograron llegar hasta Nueva Zelanda seis años después.

 

 

El nuevo iceberg, de unos 200 metros de grosor, no se desplazará ni muy rápido ni demasiado lejos a corto plazo, pero los científicos seguirán muy de cerca su evolución ante la posibilidad de que los vientos y la corrientes le empujen hacia el norte, donde puede convertirse en un peligro para la navegación.