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En la apertura del Mobile World Congress que se realiza en Barcelona, los ejecutivos de las principales empresas de telecomunicaciones del mundo coincidieron en que la prioridad es dar impulso a la difusión de una mejor conectividad. La inversión en infraestructura, clave para este desarrollo

 

Por Andrea Catalano / IPROFESIONAL

Crear un mundo mejor. De la mano de las telecomunicaciones, de los desafíos que representan los próximos despliegues tecnológicos y de las decisiones políticas que se tomen en los distintos países del mundo para habilitar las futuras inversiones en infraestructura. Es que ese nuevo mundo tendrá un fundamento muy concreto: las próximas redes 5G.

Ese fue el mensaje que se dio en la inauguración del Congreso Mundial de Móviles de Barcelona (MWC 2018) que, este año, se desarrolla bajo el lema “Creando un futuro mejor”.

 

Serán esas futuras redes las que potencien los desarrollos de inteligencia artificial que hoy ya se ven en distintas aplicaciones, como también las mejoras en los servicios que se logran concretar a partir de la gestión de los datos (Big Data). Estos avances ya se ven plasmados –en esta misma feria– en autos conectados, aplicaciones de realidad virtual y aumentada, innovaciones para mejorar el funcionamiento de los servicios públicos, y el hogar conectado.

 

Todo esto se está viendo en el MWC 2018, pese a que no se trata de una feria masiva sino orientada específicamente al ámbito de las inversiones y de los negocios. Los más de 100.000 asistentes que llegaron hasta la ciudad catalana, y que pagaron entradas que oscilaron entre los 100 y los 5.000 euros, no tienen dudas de que este mejor mundo se logrará de la mano de la conectividad.

 

5G, en centro de la conferencia

Todo ronda, aquí en Barcelona, en torno a las redes de 5ta generación. Ejecutivos de distintas empresas coinciden, e insistirán hasta el próximo 1° de marzo, cuando cierre el Congreso, que esta nueva tecnología traerá mejoras en la salud, en la educación, en los servicios públicos, en la movilidad y el transporte. Las previsiones indican que en 2025 habrá unos 1.200 millones de conexiones de este tipo.

 

Y la convergencia, que tantas discusiones, desafíos y hasta sinsabores plantea en países como la Argentina, fue uno de los aspectos que se abordaron frente a un auditorio colmado.

 

 

 

Quien más claro dejó el mensaje en esta primera conferencia fue Vittorio Colao, CEO del Grupo Vodafone. “Si estamos pensando para los próximos tres o cuatro años cómo haremos un futuro mejor, habrá que contemplar que hoy en los hogares no se usa menos de 15 Mb de capacidad con un constante crecimiento del ancho de banda”.

 

Además, anticipó que “la Internet de las cosas implica desarrollar una vida digital que también llevará a consumir más datos, y que la convergencia alude a las aplicaciones y los contenidos. Y que eso implica crear soluciones y, por ende, inversiones continuas en las plataformas”.

 

 

Si ahora el mundo ya está conectado, lo estará aún más a partir de lo que se viene: el despliegue de las redes 5G. Las decisiones vinculadas con la estandarización terminarán de definirse el año próximo.

 

También dejó en claro la importancia del momento José María Alvarez-Pallette, CEO de Telefónica, quien señaló que “no estamos viviendo una era de cambios sino un cambio de era. El mundo en el que vivimos viene definido por un concepto: conectividad. Y el mundo, la economía y la sociedad están siendo transformados por la digitalización”.

 

A tal punto es así, que hoy las inversiones en telecomunicaciones que se ejecutan en el mundo representan el 4,5% del PBI del planeta, según datos de la GSMA, la organización que nuclea a las principales operadoras de telecomunicaciones del mundo y que es la organizadora del MWC.

 

Claro que para que la llegada del 5G se concrete de manera efectiva, se debe trabajar en cuatro ejes, tal como lo apuntó Mats Granryd, director general de la GSMA:

 

- Distribución de espectro.

 

- Impulso de la competencia.

 

- Mismas reglas para mismos servicios digitales.

 

- Habilidad para proteger los datos, es decir, promover la privacidad.

 

Aunque dos tercios de la población del mundo ya están conectados, aún falta un tercio por incluir. Y en esa inclusión no se contempla sólo que cuenten con un acceso a Internet, sino que eso permita reducir la pobreza, promover la educación de calidad, impulsar un desarrollo sustentable y trabajar en la equidad de género.

 

Granryd puso énfasis en los mayores impactos que hoy genera la digitalización, con la inteligencia artificial y el Big Data a la cabeza. Sostuvo, en ese marco, que lo vinculado con la gestión de datos permitirá diseñar mejores servicios a partir del monitoreo del comportamiento humano.

 

Lo vinculado con la movilidad y el transporte suele aparecer como el ejemplo clave a seguir. Los flujos de personas, que se pueden visualizar a través de las redes móviles, permitirían que los Estados diseñen políticas y tomen decisiones para resolver problemáticas que son comunes a todas las ciudades del mundo, y cuya mejora siempre impacta en la calidad de vida.

 

“Una sociedad conectada es una sociedad feliz”, enfatizó el director general de la GSMA.

 

 

“Y 5G es el futuro por medio del cual será mejor, porque impactará positivamente a nivel de la educación, el trabajo y los servicios, y la equidad de género”, agregó.

 

Fue Kazuhiro Yoshizawa, presidente y CEO de NTT Docomo, la empresa de telecomunicaciones de Japón, quien puso el acento en el mundo del trabajo y de la salud. Señaló que las redes 5G y su capacidad para transportar datos e instalarse en cualquier lugar permitirán que más personas tengan acceso a la salud por vía del acceso remoto.

 

 

 

 

Y respecto del mundo del trabajo, mostró cómo se están mejorando la eficiencia en distintos sectores, como el de la construcción. Maquinarias como topadoras podrían tener instaladas pequeñas celdas de 5G que, conectadas a otras, puestas en las instalaciones donde esa máquina está operando, proveerían de acceso y otras prestaciones a su entorno.

 

En las vísperas de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, el ejecutivo destacó ese será el momento en donde las redes 5G mostrarán todo su potencial. En vistas de ello, los servicios de próxima generación deberán crearse junto a nuevos tipos de socios, tal vez más pequeños, que sean los más dinámicos en la innovación.

 

El CEO de Vodafone mostró, respecto de la potencialidad de las futuras redes 5G, el proyecto piloto que se encara en Milán, donde se está desplegando esa infraestructura en la banda de 3,6 GHz y 3,8 GHz.

 

Hoy, la ciudad de la moda ya cuenta con un 80% de cobertura y se prevé que en 2019 alcance el 100%.

 

Colao destacó que se están buscando en ese país a startups que permitan desarrollar nuevas soluciones en áreas como la salud, la movilidad, la seguridad. Estos nuevos procesos de innovación deberán concretarse de manera muy cercana a las necesidades de los ciudadanos, explicó.

 

Y aquí insistió en la demanda que, en realidad, realiza toda la industria: más espectro, para tener la chance de efectuar más inversión privada, y aplicar subsidios para infraestructura.

 

El directivo consideró que sólo podrá avanzarse de manera eficiente en la medida en que se impulse un sistema de competencia y más inversión, y que eso se logra mediante la co-inversión genuina entre distintos actores y no por una imposición regulatoria.

 

Asimismo, manifestó que el acceso debe ser competitivo. Insistió una vez más en que se deben tener mismas reglas para los mismos servicios y que se apliquen salvaguardas antritust en los casos en donde se detectan posiciones dominantes.

 

Así, echaron a rodar las primeras declaraciones respecto del futuro de las redes, de las telecomunicaciones y del mundo digital en un Barcelona que amaneció nublada y fría, y que anticipa días de frío polar para los próximos días.

 

El MWC y la independencia catalana

La armonía de la apertura del MWC contrastó con el recibimiento, en la previa del evento, al Rey Felipe de España, que concretó su primera aparición en Barcelona luego de la crisis independentista del año pasado.

 

El domingo los independentistas catalanes lo recibieron con cacerolazos y bocinazos en la ciudad más turística de España. Exigen que se liberen a los dirigentes que fueron apresados en el marco de la fallida declaración de independencia del año pasado, pues considera que se trata de presos políticos.

 

Ni siquiera la alcaldesa de Barcelona se dignó a recibirlo en esta oportunidad, cuando este lunes el monarca visitó la MWC 2018, tal como lo hace todos los años.

 

Es que se trata de la feria más importante de Barcelona que, en el marco de la crisis, estuvo en duda de continuar siendo escenario del Congreso.

 

Sobre el final de la semana pasada, los mismos dueños de Fira de Barcelona, donde se realiza la exposición móvil, se mostraron confiados en que la muestra continuará hasta 2023, tal como está establecido en el contrato de concesión vigente.

 

Sin embargo, advirtieron que para cumplir con él es “condición necesaria” la estabilidad política y social. El Congreso Mundial de Móviles a representa el 40% de los ingresos de Fira de Barcelona, y es la más importante que recibe la ciudad a lo largo de cada año.