0
0
0
s2sdefault

No hay dudas que los turistas chinos son los más codiciados del mundo: año tras año crece de manera exponencial la cantidad de viajeros del gigante asiático que viajan al exterior.

Los números explotan de ceros: durante 2018, 150 millones de chinos cruzaron las fronteras de su país y cerca de 72.000, después de dar media vuelta al mundo, llegaron a la Argentina, en busca principalmente de shows tango y buenos platos de carne vacuna.

Por ahora ocupan el puesto 16° en el ránking de llegadas de turistas extranjeros al país, pero los visitantes chinos crecen a una tasa que promedia el 20 % interanual. Se quedan en promedio 15 días en el país, aman la naturaleza (muchos siguen viaje a la Antártida, el destino de moda entre los orientales) y se alojan en su mayoría en hoteles de cuatro y cinco estrellas, según datos de la Secretaría de Turismo.

Las grandes cadenas hoteleras, con buen ojo para detectar oportunidades de crecimiento, salieron a la caza de los viajeros orientales con programas especiales, adaptados a sus gustos y necesidades.

Hace unas semanas el InterContinental Buenos Aires relanzó con más servicios China Ready, su programa para pasajeros chinos que había implementado hace 4 años.

El grupo hotelero, en 2015, eligió cinco propiedades en el mundo, entre ellas la de Buenos Aires, con potencial par recibir pasajeros chinos y comenzaron a desarrollar servicios especiales.

El hotel tienen personal chinoparlante en la recepción, y cartelería en mandarín en todas las áreas comunes. También en el restaurante, los pasajeros reciben la carta en su idioma. En la habitación las amenidades incluyen te verde, pava eléctrica y pantuflas.

Desde que incorporaron el programa en el hotel, la cantidad de pasajeros chinos aumentó un 300 %.

"Tuvimos una capacitación muy fuerte para entender la cultura y las costumbres chinas y su manera de pensar. También para saber evitar cosas que a ellos les molesta, como confrontar, aprender a escuchar atentamente y siempre encontrar algo positivo cundo hay un problema", explica Christian Essells, director de Marketing y ventas del hotel.

Tratan de estar también en los detalles: "siempre que sea posible, intentamos alojarlos en habitaciones que no tengan número 4 o no estén en el 4° piso, que para ellos es mala suerte. Si les dejamos flores, que sean rojas y no blancas", agrega.

En el desayuno ofrecen un rincón en el buffet con sabores chinos: "Preparamos congee, que es una especie de sopa de arroz glutinoso, sobrepasado en cocción , servido con condimentos. Y también huevo al té, hervido durante una hora y media, con té, especias y salsa de soja", cuenta el chef francés del hotel Bertrand Eginard que también aprendió sobre la cocina china. "Esta comida, según los chinos, te limpia de los excesos del día anterior, al principio me parecía raro, pero ahora lo como también", agrega.

Pava, té y congee

A principios de este año, en el Hilton Buenos Aires incorporaron el programa Huanying (significa bienvenida en chino). La cadena lo venía desarrollando desde 2011 y los hoteles lo podían tener de manera opcional.

"Decidimos ofrecer este servicio personalizado porque es la nacionalidad que más crece en pasajeros en el hotel. Por ejemplo si comparamos la primera mitad de 2018 con la de este año, aumentaron un 200 % y además, es una manera más de celebrar los 20 años del hotel", explica Mariano Cannello, director de Ventas y Marketing del Hilton Buenos Aires.

El hotel los recibe con una carta en mandarín y hasta están evaluando incorporar personal que hable chino mandarín. En los casos de necesidad tienen servicio de traducción simultánea tercerizado.

Para el desayuno, que también ofrece un rincón con comida típica oriental, se asesoraron con los chef de los Hilton en China e incluye arroz congee; una selección de dim sum, shumai, bollos al vapor, albóndigas de camarón, huevo duro, buñuelos de masa frita, fideos fritos a la carta, frutas frescas y leche de soja. En la habitación los espera la infaltable pava eléctrica, té de jazmín, pantuflas y bata y un canal de TV chino.

El Sheraton Buenos Aires también adaptó sus propuestas para los pasajeros chinos, con personal que habla el idioma, comida típica de su país en el desayuno y almuerzo y atenciones específicas en sus habitaciones, como la pava eléctrica y el té, que evidentemente no puede faltar en un hotel que se proponga agasajar a un pasajero chino.

"Hace más de 10 años que recibimos pasajeros chinos con este programa especial, y cada vez vienen más, sobretodo después de que el año pasado se alojó el primer ministro chino en el hotel", cuenta Carolina Zambelli, directora de ventas del Sheraton Buenos Aires.

Además, en el hotel están muy atentos a no alojar a los chinos en el piso 4, para que nada enturbie la estada en Buenos Aires.