Villa Pehuenia-Moquehue depende del turismo. Ya sin temporada de invierno, y con el próximo verano en dudas, podría cerrar más del 80% de los prestadores locales.

“Nuestra razón de ser es el turismo, y si esta situación (de cuarentena) se mantiene mucho tiempo, tememos que la villa pueda desaparecer como centro turístico”.

Al otro lado del teléfono, las palabras de Walter Rodegher, propietario de la hostería Al Paraíso, suenan con angustia y preocupación, la misma que tienen los casi 3.000 habitantes de Villa Pehuenia-Moquehue, una localidad de ensueño ubicada a orillas de los lagos Aluminé y Moquehue, en el centro-oeste de la provincia de Neuquén.

La localidad nació a partir una comisión de fomento creada en enero de 1989 y se desarrolló de la mano de inversiones privadas, con el acompañamiento del Estado, que entre otras iniciativas, aportó el equipamiento para que en el lugar funcione el parque de nieve Batea Mahuida, administrado por la comunidad mapuche local.

Su sello distintivo es la población de las bellas y milenarias araucarias araucanas, ya que esta zona de Neuquén -y al otro lado de la Cordillera, en Chile- es la única del mundo con bosques naturales de esta especie,

Con la nieve en invierno y los paisajes, las playas y las excursiones varias en verano, el lugar se fue desarrollando hasta generar un centro comercial y poblarse de cabañas, hosterías y distintas actividades.

Pero hoy enfrenta una situación muy complicada, porque casi todos son pequeños emprendimientos privados, sin el respaldo para sostenerse durante mucho tiempo como lo vienen haciendo desde hace dos meses: sin ingresos. Una realidad que no es exclusiva del lugar, claro; se repite en muchos destinos del país en los que el turismo es la actividad que genera movimiento económico y empleo.

“Por suerte trabajamos bien la temporada de verano, pero luego se perdieron los fines de semana largos del 24 marzo, de Semana Santa y del 1 de mayo, cuando aquí organizamos el Festival Provincial del Chef. Son tres fines de semana que equivalen casi a un mes de alta”, dice Ariel Magnani, presidente de la Cámara de Turismo, Comercio, Industria y Afines de Villa Pehuenia-Moquehue.

La preocupación principal es que a la situación actual se sume una temporada de invierno ya casi descartada y las versiones que hablan de un posible alargamiento del ciclo escolar el próximo verano, lo que podría dejar al lugar prácticamente sin temporada de verano 2020/2021.

“Eso significaría un tiro de gracia a la actividad, porque sería imposible levantar las deudas que hoy estamos contrayendo para subsistir”, afirma Rodegher, con una deslumbrante panorámica del lago Aluminé y las araucarias a sus espaldas. “Por esa razón –agrega- les pedimos a las autoridades que no modifiquen ese ciclo lectivo y puedan hacer las gestiones necesarias para que tengamos un verano de recupero”.

La preocupación tiene números: la Cámara de Turismo y Comercio realizó una encuesta según la cual el 31% de los comerciantes dijo que cerrará sus puertas si no hay temporada de invierno. Y si llegara a no haber temporada de verano, el 84% aseguró que tendría que cerrar o irse de la localidad. “Sabemos que hasta el verano no vamos a ver ingresos; hasta entonces solo tratamos de sobrevivir”, dice Magnani.